Mis
experiencias en el V
Congreso Internacional de la Cultura y la Amistad, con el
Maestro, no la había contado a nadie, pero creo debe ser
contada en esta fecha de Amor y unión fraternal. Fue la
experiencia que dió origen a las burbujas de luz.
El último domingo en el
Congreso, estábamos todos reunidos en el salón de reuniones
contando todos las experiencias que habíamos tenido durante
en Congreso. Yo estaba sentado a media fila, pero la verdad
un poco cansado y sin nada que contar, por lo que la verdad
todo aquello me parecía un poco "aburrido", ya que ver como
todos cuentan bellas experiencias y yo no había tenido
ninguna, pensaba tal vez era por todo el corre corre que
implica ser Presidente de una Asociación y toda la
responsabilidades que uno tiene, por lo que decidí salir del
salón.
Al salir noté que el
templo estaba iluminado por luces de los colores de las 4
fuerzas y me pareció precioso, y además no había nadie ya
que todos estaban dentro (excepto un hermano de Rep. Dom. de
mantenimiento que estaba sentado en el frente del templo),
por lo que decidí tomarle fotos en todos los ángulos.
Salí
a comprar baterías pues no tenia, y después de haber pasado
varias experiencias de no encontrarlas, y hasta de comprar
un foco para tomar las baterías, y luego ver que estaban
gastada, decidí pedirle a un hermano me prestara dos para mi
cámara.
Ya con mi cámara lista
comencé a tomar fotos, primero por la parte de atrás del
templo, y las tomaba con flash y sin flash para ver la
diferencia y tomar las mejores, así seguí tomándolas y
nada extraño aparecieron en ellas, hasta que tomé las fotos
del frente del templo. La primera no paso nada y decidí
quitar el flash, y salió la foto que ya todos conocen y que
adjunto. Como persona no muy crédula, pensé que fue algún
efecto de las luces y tal vez el polvo (el cual no había en
el ambiente), y decidí tomar otras y se repitió la foto,
aunque con menos burbujas. Seguí tomando más pensando que
tal vez era un problema de mi cámara y no le di mayor
importancia.
Al terminar regresé al
salón (donde todos estaban reunidos) y comencé a revisar las
fotos y por un instante estuve a punto de borrarlas, ya que
volví a pensar que era problema con mi cámara, hasta que en
mi interior surgio una voz que me dijo: "YA
TIENES TU TESTIMONIO", quedé frió y la verdad
es que no me atreví a contarlo en publico.
Hoy la cuento, pues
después de ver que todos salieron a tomar fotos y que el
Maestro les enseñó que Él estaba presente y que estaba
llenándonos de burbujas de amor y paz, pienso es el mejor
regalo que le puedo dar a mi Amado Maestro Desoto en el día
de su ascensión.
Que Dios les bendiga a
todos y que la Luz y las Burbujas de Amor del Maestro nos
colmen de dicha y felicidad y que nos guíen a su encuentro.
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