Tuvimos
el gran honor de conocer en vida a todo un Maestro del
conocimiento divino. El VMA Desoto, después de tantas y
tantas incursiones con múltiples personalidades en este
planeta tierra, al que tanto amó de verdad, llegó al fin, un
día, en el que ya quedó libre de la ley del retorno y
recurrencia. Desde ese momento quedó removido y revestido
por las jerarquías divinas, de la túnica del ascenso,
coronado como todo un Maestro Ascendido.
¡Qué privilegio para el alma fue conocer al VMA Desoto! ¡Qué
alegría para nosotros contar con su presencia física en
nuestras vidas! ¡Qué felicidad tener la certeza de su
ascenso espiritual hacia nuevos estados luminosos de
conciencia!
Al Maestro que conocimos como Maestro consagrado ha sido
investido como Maestro Ascendido. Hay personas, como mi buen
amigo y hermano de mi delegación, Ramón Velasco, el
biologuito II, quien piensa que el Maestro, inclusive aún
en su vida física como Efraín Villegas Quintero, hubo un
momento a partir del cual estaba ya a un nivel de Maestro
Ascendido. Yo me sumo también a esa consideración.
La prueba evidente era él mismo, tal certeza tenía que no
volvería más a encarnar en cuerpo físico…. Él, siempre
investigador, matemático y preciso, cuando algo decía es que
ya estaba previamente comprobado y constatado por él. El
Maestro que jamás faltó a la verdad y siempre la estimó un
valor supremo, en esta caso no solo estaba diciendo la
verdad, sino que estaba sugiriendo y formulando una gran
verdad: la de su propio ascenso.
Con el ascenso del Master se abre una vía: el efecto dominó.
Es una idea que habré leído por algún lugar, pero me encanta
y me gusta. Con su ascenso, el VMA Desoto movió ficha. Es
una ficha que él hizo mover con su verbo y ejemplo
convincente, que está tocando y empujando al
resto de las fichas a que se muevan. El Master nos abrió las
puertas del Ascenso de par en par. Movamos ficha de forma
consciente y sigamos el ejemplo del propio Maestro,
jugándonos todo a una sola carta, apostando de forma clara
por la mejor jugada: el ascenso. La felicidad plena y
eterna, en la presencia de Dios.
También nos ha sido revelado el vínculo afectivo y
espiritual que tenemos con el Maestro. Ahora recuerdo la
primera consulta que mi esposa y el que suscribe tuvimos con
él. Mientras hablábamos él tenía los ojos entrecerrados como
si estuviera 'viendo o percibiendo' lo que fuera. Yo ví sus
ojos entrecerrados, él seguro 'vería' mucho más. Y lanzó su
consejo: 'No se vayan nunca de esta enseñanza'. Pertenecemos a su
enseñanza y somos sus discípulos, formando parte de esa
amplia jerarquía que nos enlaza y agrupa, somos almas unidas
en una misma esfera jerárquica.
Acabamos de celebrar, en Fiadasec, el I Aniversario de su
Ascensión y también las Jornadas de Alta Espiritualidad que
nuestra amada Irmgard nos propuso en su hermoso mensaje. En
nuestra delegación, a la hora de hacer una valoración de
estas jornadas, hemos visto la fuerza de su Maestría, los
altos beneficios espirituales de la Práctica de la Red
Crística, la necesidad de buscar más
momentos de encuentro íntimo con nosotros mismos, con el
Real Ser de cada cual, y de sentir la unidad del grupo en comunión y oración con las jerarquías.
Sabemos que tal como es abajo es arriba, lo que sucede es
que 'arriba' es igual que abajo pero multiplicado, elevado,
transcendido. Al Templo del VMA Desoto en su parte física,
le corresponde otro Templo altamente espiritual en la parte
interna.
Ahí se concentra la energía y vibración del VMA Desoto. Ahí
podemos dirigirnos, tanto física como espiritualmente,
inclusive viajar en astral y en jinas,
para encontrarnos con el VMA Desoto, que seguro nos recibirá
gustoso, sentir su presencia,
su felicidad de la que goza, no dejará de sorprendernos al oír sus 'chismes frescos' procedentes de la corte celestial,
lo que nos quiera transmitir para la institución y consejos
personales. Y todo ello, podemos conseguirlo y hacerlo
totalmente real a poco que
logremos trabajar internamente, incrementar nuestra sintonía
con él y alcanzar ese nivel vibratorio adecuado, como él nos
solicitaba y aconsejaba.
Nuestro Templo nos conecta directamente con Dios a través de
una jerarquía espiritual, a la que invocamos, que se llama
Señor Desoto. En él sentimos, percibimos y potenciamos la
unidad de la enseñanza, la vida consagrada a Dios, el
Proyecto Divino enmarcado en Fiadasec y en cada uno de
nosotros, la fraternidad sin fronteras y la vivencia, cada
día más esencial, del método Desoto.
Nuestra alegría debe ser grande. Estamos sintonizando con
las jerarquías. Nosotros, con nuestra Práctica de la Red Crística, estamos haciendo nuestro trabajo; y, las
jerarquías, multiplicando y potenciando todo desde lo interno, están haciendo el suyo. Podemos
trasladar y proyectar el Templo Desoto a cada sede de
Fiadasec, imaginarlo en cada lugar, sentirlo. Que en cada
sede haya una auténtica reproducción del Templo Principal,
del Gran Templo de la Casa Blanca de Bonao.
¡Cuántas veces tempos hablado y conversado sobre el
Shamballa!. Ese centro donde la voluntad de Dios es
conocida, ese lugar mágico y un tanto lejano al que tanto
nos hemos referido en lecturas, conferencias y tertulias.
Ese shamballa como estado especial y espiritual de
conciencia donde se concentra de forma genuina y
extraordinaria la energía vibratoria de las jerarquías,
resulta que por la concesión y donación de la gracia divina
hemos sido bendecidos con nuestro propio Shamballa. Lo
tenemos, está aquí, realmente, en Fiadasec. Es un lugar
mágico, y no es lejano sino cercano, muy cercano. Tiene un
centro energético y una sede física en el Planeta Tierra:
Casa Blanca de Bonao, República Dominicana. Sus coordenadas
son: 18º 56’ latitud Norte, 70º 25’ longitud Oeste.
¡El
Templo del VMA Desoto es nuestro shamballa!.
Con afecto fraternal para cada soci@ de la institución.
Juan de la Cruz, Badajoz, España.
1/11/2006
Adasec
España