
Desde lo más profundo de mi corazón quiero expresar mi
gratitud sincera al Ser más extraordinario que en esta
existencia me ha tocado conocer: El V.M.A. Desoto.
Como alma “enamorada de Dios” me siento feliz y dichosa de
ser honrada por la guía espiritual de mi amado gurú, a quien
cada día más me inspira mayor amor, respeto, gratitud,
devoción y absoluta confianza por todas las bendiciones que
de su benevolencia, misericordia, sabiduría e infinito amor,
he recibido y sigo recibiendo en mi día a día.
Gracias Amado Maestro, por todos estos años sembrando en mi
corazón a Dios y hacerme partícipe de las mieles celestiales
que arroban el alma y el espíritu en su embriagante dulzura.
Gracias, porque mi vida realmente tiene sentido de ser a
partir de que su doctrina llegó a mi vida, a través de
tantas gentes maravillosas que han acuñado la enseñanza como
los mas sólidos estándares de vida.
Gracias, porque a través de su siempre acertados consejos y
sabia guía, mi vida fluye en armonía, alegría, gozo y lo más
importante, cada vez me permite liberar mi alma y entregarla
a Dios.
Gracias Maestro Desoto, por el baño de amor, que recibo de
ti a través de todos mis hermanos de la senda, al ellos
contar con tanta alegría sus vivencias espirituales contigo
y ser cada uno de nosotros algo especial y con significado
personal en tu corazón.
Gracias porque eres la autentica versión de Dios encarnado
que yo he conocido, expresando todo el amor, la perfección,
la humildad, la misericordia, el perdón y todo lo que Dios
es en mayúscula.
Gracias por tu jugada maestra, al dejarnos a tu reina muy
amada como la representación más auténtica de lo que eres y
a la vez de la concreción de tus sabias enseñanzas, que es
el testigo real de que si queremos, podemos lograrlo.
También infinitas gracias, por ser un ser integro y
coherente como lo es Dios mismo y enseñarnos con tu ejemplo,
las lecciones de la cultura del alma y la educación de la
conciencia.
Gracias por despertarme al verdadero amor, a la riqueza
interior, a los valores del alma, entregándonos todas las
herramientas esenciales que nos permiten conocer a Dios,
convertirnos en servidores conscientes y desarrollar en
nosotros el plan divino a órdenes de las amadas Jerarquías,
bajo tu guía y sabiduría infinita.
Maestro muy amado, mi corazón una vez mas se rinde ante su
grandeza y se lo entrego con humildad, gratitud e infinito
amor porque solo tú sabes como buen alfarero, modelarlo a
los designios del Creador.
Te Amo y con devoción sincera te entrego mi corazón.
Carmen Rosa Díaz. (La española)
Madrid, España
23/10/2006
Adasec
España
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