Va
a cumplirse un año desde que partió mi amado Guía y Padre
Espiritual, el VMA Desoto.
Es una realidad que añoro su presencia
física; tantos gestos, palabras, miradas, detalles… ¡Cómo
puedo amar tanto a alguien que me hacía ver mis defectos y
errores con claridad deslumbrante!
Es lo que más añoro de Él: su
capacidad de reflejar lo que soy verdaderamente, tanto para
lo bueno como para lo negativo. ¡Y lo hacía con tanto Amor!
Ahora le siento muy cerca, en mi
corazón, tal y como Él me dijo.
Percibo su “vigilancia permanente”,
porque el VMA Desoto siempre cumple su palabra.
Compruebo sus “milagritos” y la
Fuerza de la que siempre hizo gala está más presente
aún en mi vida cuando le necesito.
Entonces, Maestro amado, ¿porqué
siguen naciendo lágrimas en mí?
Ahora es tiempo de vivir sus lecciones
de Sabiduría, de comprobar sus Verdades Divinas, de
comprender acerca de su Conciencia Superior, de practicar el
contenido de sus páginas…
Siempre fue momento de hacerlo, aunque
ahora es más importante que lo hagamos.
Porque así le conmemoraremos siempre,
en cada instante, cada día de nuestras vidas de discípulos
privilegiados que hemos sido por tenerle tan cerca.
Celebramos también su Triunfo, su Meta
conseguida, su Misión cumplida, su Ascensión.
Agradecemos de nuevo, en estos días,
que nos haya mostrado el Camino, la posibilidad sin límites,
la Realidad extraordinaria de vivir en y para Dios y
aspirar a la Ascensión Espiritual, como usted,
amado Maestro Desoto ha conseguido.
Gracias, gracias de corazón, amado
gurú. Ayúdenos una vez más, a brillar con la más pura Luz
Divina, en honor a usted, VMA Desoto.
Su
discípula.
Mª Emperatriz
Pulido
Madrid, España
19/10/2006
Adasec
España