En
1980 conocí a un Ser que cambiaría mi vida sin saberlo, y
ese día lo único que se me ocurrió preguntarle fue acerca de
la Luna, nada importante, pero al pasar el tiempo y empezar
a tenerle confianza fui aprendiendo a quererle, respetarle y
reconocerlo como mi Maestro y mi Gurú.
En el
transcurrir del tiempo pasamos muchos momentos juntos,
escuchando sus conferencias y aprendiendo de su ejemplo,
hablando de muchos temas y teniendo en cuenta lo importante
que es tener a un Maestro del kilate de nuestro Gurú.
Solo podemos
apreciar la grandeza al darnos cuentas con cuantos detalles
se manifiesta en todo momento, solo tenemos que llamarlo y
en ese mismo instante aparece; para muestra un botón,
estando en Montevideo, Uruguay, una de las hermanas me
preguntaba qué era el Maestro y cómo podía diferenciarlo de
su cuerpo físico, en ese mismo momento les pedía al grupo
que se encontraba presente que cerrara los ojos e hicimos
una invocación pidiendo que ese preciso momento el Maestro
Desoto se hiciera presente y fue mas lo que tardamos en
pedirlo que El de aparecer, ese instante le pedimos que
pusiera la mano en la cabeza de cada uno de los presentes y
les hiciera entender la diferencia y así sucedió, esto se
corroboró con los testimonios de los presentes y a la vez de
un hermano que tenía la clarividencia activada y pudo dar fe
de lo que allí ocurría.
En otra
oportunidad nos tocó defenderlo en su proceso de deportación
en República Dominicana, y también en lo ocurrido acá en
Bolivia en el periodo del 95 al 97, que como era de
esperarse salimos triunfante porque si una cosa hemos
aprendido al lado de este gran Ser es que todo aquel que se
fue en su contra, pagó con creces ese atrevimiento.
En muchas
ocasiones nos tocó servir como su guardia personal y
realmente es un privilegio el haberlo hecho porque ese
servicio me ayudó a conocer muchas cosas y a estar siempre a
la disposición de este Gran Ser que tanto nos dio y nos
sigue dando. ¡Cuantas veces
lo invocamos para que nos diera su asistencia y en todas sin
excepción nos dio la respuesta necesaria!.
En uno de los
años pasados recientemente, un viernes cualquiera me llaman
de otra ciudad del país en el cual vivo actualmente y me
comentan que una niña muy querida por mi está interna en el
hospital y con visos de ser operada de la cabeza por una
sinusitis agravada por el frío que había penetrado en el
cerebro y lo estaba infectando. La cirugía que se le quería
hacer era bastante delicada y muy riesgosa. Los padres de la
niña, mis compadres, a los cuales agradezco su confianza en
poner en mis manos tal decisión, la de no operar. En ese
momento precario hicimos varias diligencias y una de ellas
fue llamar directamente a Santo Domingo al Maestro y pedirle
su opinión, mis compadres me pidieron que hablara con El y
así lo hice, le pregunté de forma directa que podríamos
hacer y me preguntó la opinión de los médicos y como no nos
interesaba lo que pensaban los médicos porque no le teníamos
confianza por lo menos a uno de ellos (el que iba a operar),
le dije directamente que solo nos interesaba su opinión y
eso para nosotros era bastante, en ese momento el Maestro
dictaminó que lo que había que hacer era lo que los padres
querían, y como los padres no querían que fuera operada,
sacamos a la niña del hospital, tratándola con otras
técnicas, ella pudo recuperar todo el tiempo que había
perdido de clases y de sus otras actividades que
supuestamente estaban sentenciadas.
Este es solo
uno de los tantos casos de asistencia recibida por mi Gurú.
Es por ello que
hoy cerca del aniversario de su Ascensión quiero hacer un
homenaje de agradecimiento y de reconocimiento a mi querido
y amado Gurú El Señor Desoto y dar gracias a la Divinidad
porque nos ha permitido el conocerlo, protegerlo, cobijarlo
en nuestro hogar, alimentarlo y ser uno de sus discípulos
cercano y de confianza, lo cual es mucho decir en cuanto al
privilegio que eso significa para cualquier mortal.
A mi Maestro y
Gurú con toda mi alma y mi Ser, ¡gracias por permitirme seguir
siendo su discípulo!. ¡Siempre cuente conmigo!.
Ing. José
Espaillat
Santa Cruz,
Bolivia
16/10/2006
Adasec
Bolivia