Una Luz en la oscuridad. Por José Espaillat, de Adasec Bolivia, 17/10/2006.

 

En 1980 conocí a un Ser que cambiaría mi vida sin saberlo, y ese día lo único que se me ocurrió preguntarle fue acerca de la Luna, nada importante, pero al pasar el tiempo y empezar a tenerle confianza fui aprendiendo a quererle, respetarle y reconocerlo como mi Maestro y mi Gurú.

En el transcurrir del tiempo pasamos muchos momentos juntos, escuchando sus conferencias y aprendiendo de su ejemplo, hablando de muchos temas y teniendo en cuenta lo importante que es tener a un Maestro del kilate de nuestro Gurú.

Solo podemos apreciar la grandeza al darnos cuentas con cuantos detalles se manifiesta en todo momento, solo tenemos que llamarlo y en ese mismo instante aparece; para muestra un botón, estando en Montevideo, Uruguay, una de las hermanas me preguntaba qué era el Maestro y cómo podía diferenciarlo de su cuerpo físico, en ese mismo momento les pedía al grupo que se encontraba presente que cerrara los ojos e hicimos una invocación pidiendo que ese preciso momento el Maestro Desoto se hiciera presente y fue mas lo que tardamos en pedirlo que El de aparecer, ese instante le pedimos que pusiera la mano en la cabeza de cada uno de los presentes y les hiciera entender la diferencia y así sucedió, esto se corroboró con los testimonios de los presentes y a la vez de un hermano que tenía la clarividencia activada y pudo dar fe de lo que allí ocurría.

En otra oportunidad nos tocó defenderlo en su proceso de deportación en República Dominicana, y también en lo ocurrido acá en Bolivia en el periodo del 95 al 97, que como era de esperarse salimos triunfante porque si una cosa hemos aprendido al lado de este gran Ser es que todo aquel que se fue en su contra, pagó con creces ese atrevimiento.

En muchas ocasiones nos tocó servir como su guardia personal y realmente es un privilegio el haberlo hecho porque ese servicio me ayudó a conocer muchas cosas y a estar siempre a la disposición de este Gran Ser que tanto nos dio y nos sigue dando. ¡Cuantas veces lo invocamos para que nos diera su asistencia y en todas sin excepción nos dio la respuesta necesaria!.

En uno de los años pasados recientemente, un viernes cualquiera me llaman de otra ciudad del país en el cual vivo actualmente y me comentan que una niña muy querida por mi está interna en el hospital y con visos de ser operada de la cabeza por una sinusitis agravada por el frío que había penetrado en el cerebro y lo estaba infectando. La cirugía que se le quería hacer era bastante delicada y muy riesgosa. Los padres de la niña, mis compadres, a los cuales agradezco su confianza en poner en mis manos tal decisión, la de no operar. En ese momento precario hicimos varias diligencias y una de ellas fue llamar directamente a Santo Domingo al Maestro y pedirle su opinión, mis compadres me pidieron que hablara con El y así lo hice, le pregunté de forma directa que podríamos hacer y me preguntó la opinión de los médicos y como no nos interesaba lo que pensaban los médicos porque no le teníamos confianza por lo menos a uno de ellos (el que iba a operar), le dije directamente que solo nos interesaba su opinión y eso para nosotros era bastante, en ese momento el Maestro dictaminó que lo que había que hacer era lo que los padres querían, y como los padres no querían que fuera operada, sacamos a la niña del hospital, tratándola con otras técnicas, ella pudo recuperar todo el tiempo que había perdido de clases y de sus otras actividades que supuestamente estaban sentenciadas.

Este es solo uno de los tantos casos de asistencia recibida por mi Gurú.

Es por ello que hoy cerca del aniversario de su Ascensión quiero hacer un homenaje de agradecimiento y de reconocimiento a mi querido y amado Gurú El Señor Desoto y dar gracias a la Divinidad porque nos ha permitido el conocerlo, protegerlo, cobijarlo en nuestro hogar, alimentarlo y ser uno de sus discípulos cercano y de confianza, lo cual es mucho decir en cuanto al privilegio que eso significa para cualquier mortal.

A mi Maestro y Gurú con toda mi alma y mi Ser, ¡gracias por permitirme seguir siendo su discípulo!. ¡Siempre cuente conmigo!.

 

Ing. José Espaillat

Santa Cruz, Bolivia

16/10/2006

Adasec Bolivia

 

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